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Conociendo más sobre Albúmina Humana
1. ¿Qué es la Albúmina?
La albúmina es la proteína más abundante en el plasma. Está constituida por 585 aminoácidos con 17 puentes disulfuro entrecruzados en su molécula, y tiene un peso molecular de 67.000 dalton.
El contenido total de albúmina en el organismo está sobre los 300 gramos, de los cuales 120 g (40%) están en el plasma (3, 6). Por cada 500 ml de sangre perdida, solamente se pierden 12 g de albúmina (4% de la albúmina corporal total) y es reemplazada por síntesis normal en 3 días. En condiciones normales, la concentración de proteínas totales del plasma varía entre 6,2 y 7,9 g/dl, siendo la concentración de albúmina entre 3,6 y 5,2 g/dl. Cuando la concentración de albúmina es inferior a 2 g, habitualmente se presenta edema. La albúmina ejerce entre el 75% y 85% de la presión oncótica de la sangre, que es de 20 mmHg. (Equivalente a una concentración de albúmina de 5,2 g/dl) (7).
2. Funciones de la Albúmina
Una de las principales funciones de la albúmina normal es la de transportar y almacenar una amplia variedad de sustancias de bajo peso molecular como bilirrubina, cortisol, hormonas sexuales, ácidos grasos libres y algunos medicamentos. En los neonatos hiperbilirrubinémicos, la bilirrubina se combina con la albúmina limitando así su ingreso a los tejidos hidrofóbicos del cerebro, atenuando con ello la toxicidad en los procesos hemolíticos graves que se presentan a esa edad. La mitad del calcio circulante está combinado con la albúmina, por lo que la interpretación clínica de la disminución del calcio sérico depende de la concentración de la albúmina. Esto se debe a que la fracción biológicamente activa del calcio es la forma ionizada o libre (8).
3. Concentración de Albúmina en la Sangre
La albúmina es sintetizada en el hígado, órgano que además sintetiza otras proteínas plasmáticas como transferrina, ceruloplasmina, haptoglobina, alfa 1 glicoproteína ácida, factores de la coagulación, algunos factores del complemento, etc. Los niveles de estas proteínas son muy variables, de manera que sus concentraciones en el plasma podrían no reflejar el grado de enfermedad hepática, excepto en la insuficiencia hepática en estadio terminal.
Puede resultar útil la medida de la albúmina sérica como índice del grado de enfermedad hepática crónica o del avance de una enfermedad aguda en el curso de varias semanas. Por otro lado, los niveles de albúmina en la sangre no son generalmente un índice sensible de la función hepática, porque la degradación de la albúmina circulante disminuye siempre que esté deprimido el índice de síntesis, cualquiera sea el mecanismo del efecto anterior.
Por lo común, los niveles de albúmina en el suero son bajos en pacientes con enfermedad crónica del hígado. Los cambios de la velocidad de degradación permitirán la concentración normal de albúmina en la sangre a pesar de las alteraciones de la síntesis (6). La deficiencia de albúmina y otras proteínas reflejan únicamente la severidad de la enfermedad hepática.
El hígado normal produce de 12 a 15 gramos de albúmina por día y puede aumentar la producción en más de 2 gramos por día cuando hay pérdidas mayores de 3,5 gramos por día (Síndrome Nefrótico) para prevenir la hipoalbuminemia (6).
4. Obtención de la Albúmina
La albúmina humana se puede obtener de plasma o placentas humanas (9). A nivel industrial se prepara por fraccionamiento de mezclas de plasma obtenido de cientos de donantes sanos. Todas las unidades de plasma utilizadas en el proceso son sometidas individualmente a un despistaje serológico para el antígeno de superficie de la hepatitis B (HBsAg), y anticuerpos para el virus de la hepatitis C (HCV), el virus de la inmunodeficiencia humana tipo 1 y 2 (HIV 1 y 2), el Tripanosoma cruzi (Enfermedad de Chagas) y el Treponema pallidum (Sífilis).
El método utilizado en su obtención fue desarrollado por Cohn en 1940, durante la II Guerra Mundial, y consiste en someter el plasma humano a un proceso de fraccionamiento con etanol frío a diferentes concentraciones y variaciones de temperatura, fuerza iónica y pH para obtener diferentes fracciones o pastas. La fracción I contiene factor VIII y fibrinógeno, la fracción II contiene inmunoglobulinas y la fracción V, albúmina. Las fracciones III y IV contienen otras proteínas y factores de la coagulación.
La albúmina así preparada tiene una pureza del 95% mientras que por otros métodos la pureza es del 85% o menos (4). Luego, el producto es sometido a pasteurización, calentándolo a 60ºC por 10 horas. El fraccionamiento con etanol es de probada actividad viricida y bactericida, y la pasteurización garantiza aún más la seguridad transfusional del producto.
La solución de albúmina está ajustada a pH fisiológico (6,7-7,3), no contiene preservativos y ha sido esterilizada durante el proceso de filtración (7, 10). Se encuentra disponible en tres presentaciones: solución al 5%, 20% y 25%.
5. Usos de la Albúmina
Luego de su administración la albúmina humana tiene una vida media de 16 horas. Se requiere de 48 horas luego de su administración para alcanzar el equilibrio entre los compartimientos intravascular e intersticial. La albúmina cuenta con alrededor del 75 al 85% de la capacidad intravascular osmótica, ya que 1 g de albúmina se une a alrededor de 18 ml de agua.
La solución al 5% es isosmótica con el plasma y puede ser usada como expansor de la volemia. Las soluciones al 20% y 25% tienen concentraciones 4 y 5 veces mayores que la del plasma. Por lo tanto, cuando se administran por vía intravenosa, por cada volumen de solución se incrementa la volemia en 3,5 veces en un lapso de 15 minutos (2, 7, 10, 11). Ello es debido al paso de líquido del espacio intersticial al intravascular pudiendo ocasionar sobrecarga circulatoria e incrementando la deshidratación intersticial. Por este motivo se recomienda que en casos de deshidratación se deba infundir al mismo tiempo soluciones salina normal o ringer lactato. Dada la capacidad osmótica de la albúmina, por cada 100 ml de albúmina al 20% se deben infundir unos 360 ml de solución salin
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